miércoles, 18 de enero de 2017

REACTIVAN LAS PERICIAS PARA SABER QUIÉN HACKEÓ A NISMAN Y SE SUMA GENDARMERÍA.


     Por Nicolás Pizzi/infobae.- Los expertos de la Policía habían recomendado allanar un domicilio en la provincia de Entre Ríos. Pero la jueza Palmaghini nunca lo autorizó. Hay otras pruebas demoradas.  El contenido de los celulares y la computadora del fiscal Alberto Nisman fue alterado y manipulado antes y después de su muerte. Es una de las pocas pruebas irrefutables que hay en el expediente judicial. La mala noticia es que todavía no se pudo determinar quién hizo el trabajo. Ni siquiera está claro si el hacker estaba en el lugar o lo hizo de manera remota. Las pericias tecnológicas estuvieron paralizadas más de un año. Ahora, el fiscal federal Eduardo Taiano decidió reactivar esa parte de la investigación, que siempre estuvo a cargo del área de Cibercrimen de la Policía Metropolitana. La novedad es que los expertos de esa fuerza (ahora forma parte de la Policía de la Ciudad) trabajarán en conjunto con la Gendarmería.
El punto de partida será el informe final que elaboraron los peritos a fines de 2015. Desde entonces, se avanzó muy poco. Entre los expertos se escuchan duras críticas hacia el rol de la jueza Fabiana Palmaghini. Aseguran que demoró algunas pruebas y equivocó el camino en otros casos. Repasemos los hechos. Palmaghini nunca autorizó un allanamiento en la ciudad de Paraná (Entre Ríos) donde se habría activado el troyano que llegó al celular de Nisman. Desde esa IP se detectaron conexiones el 6 y 13 de enero de 2015, y el 11 y 13 de febrero. "Los llamados del 18 de enero y la pista de Paraná son las dos líneas que estábamos trabajando cuando la doctora Palmaghini asumió la causa. Esa era nuestra línea, no pudimos llamar a declarar a Pocino ni a Milani ni allanar la casa en Paraná", se quejó en su momento la ex fiscal Viviana Fein. La otra pista sobre el troyano apuntaba a la ciudad de Miami porque el dominio utilizado para la maniobra se registró con una casilla de correo y un teléfono de esa ciudad. "La información que necesitábamos (en los Estados Unidos) se podía obtener en 15 días, pero se optó por el trámite del exhorto que puede durar dos años", se quejó uno de los expertos sobre la actitud de Palmaghini. 


 El informe final, con la firma de los peritos de la Metropolitana y los peritos de las partes (Gustavo Presman y Marcelo Torok), concluyó que se borraron casi todos los datos del celular de Nisman: no tenía registros de llamados salientes ni mensajes de texto. Y la llamada entrante más antigua era del 18 de enero. Todos los aparatos analizados se trasladaron hace dos semanas a un edificio de Gendarmería, pudo saber Infobae. La Policía sólo se quedó con las copias forenses. Desde ahora, las dos fuerzas trabajarán en conjunto a través de las áreas de Cibercrimen. Gendarmería también conformó un equipo de 27 profesionales para analizar las pruebas sobre la muerte violenta del ex fiscal de la AMIA. Hay médicos, expertos en balística, informáticos, psicólogos, peritos en huellas, entre otros rubros. A dos años del hecho, hay hipótesis que nunca fueron descartadas. En el rubro tecnológico, aún no está claro si se utilizó la red de wi fi del departamento de Nisman para "infectar" todos los aparatos o el trabajo se hizo de manera remota. El análisis del router demostró que la seguridad era muy baja y permitía acceder "a cualquier usuario con conocimientos técnicos limitados". Conclusión, el hacker pudo haber estado dentro del departamento del fiscal o incluso a pocos metros.

ARCHIVO DEL BLOG

VISITANTES TOTALES

BUSCADOR GOOGLE

WIKIPEDIA

Resultados de la búsqueda