HANNAH ARENDT

En 1951, Hannah Arendt escribió: "El sujeto ideal de un régimen totalitario no es el nazi convencido o el comunista comprometido, son las personas para quienes la distinción entre los hechos y la ficción, lo verdadero y lo falso ha dejado de existir".

jueves, 23 de abril de 2015

PERÓN VIVE... EN ISLANDIA, PERO NO EN ARGENTINA.


    Por José Arturo Quarracino* y Juan Carlos Vacarezza (padre).- Hace pocos días, el 14 de abril ppdo., el periodista Idafe Martín dio a conocer que el gobierno de Islandia “prepara un cambio radical en la historia de las finanzas modernas”, al poner en marcha un proyecto de ley para que “el Banco Central de Islandia recupere de las manos de los bancos privados el monopolio de la creación monetaria”, ya que si bien el banco central islandés controla la emisión física de billetes y monedas, ello no significa que decida el monto de la masa monetaria (es decir, todo el dinero en circulación, físico o no) que se mueve en el sistema económico: el mencionado banco crea el 9% de monedas y billetes que circulan en Islandia, el otro 91% lo crean los bancos privados, dando créditos a sus clientes, con el dinero que los mismos clientes depositan en los bancos[1].
Este es el sistema bancario, con su creación de moneda “bancaria”, que impera en la economía capitalista de prácticamente todos los países del mundo. ¿Cómo opera este sistema? Sobre el total de depósitos recibidos de los clientes, un banco privado mantiene un porcentaje como reserva (para afrontar los pagos diarios que debe hacer a sus depositantes) y presta y hace circular el resto (mediante asientos contables y cheques). Así, sobre un total de depósitos de, por ejemplo, 1 millón de pesos, la circulación del dinero bancario llega a crear 100 millones de pesos no físicos, si la tasa de reserva del banco es de un 1%. Si esta tasa de reserva es del 10%, a través de esa circulación bancaria el banco crea 10 millones de pesos no físicos. Este es el corazón del negocio bancario privado: crear dinero “virtual” en su sistema, prestar ese dinero y cobrar intereses por ello, con exorbitantes ganancias. El total del dinero emitido por un Banco Central más la cantidad de moneda bancaria (a través de los créditos) creada por los bancos privados es lo que en lenguaje económico-financiero se conoce como M1 (cuentas corrientes, cajas de ahorro y dinero físico circulante en personas físicas y empresas). 


El proyecto del gobierno islandés, redactado por Frosti Sigurjonsson y titulado Un mejor sistema financiero para Islandia, propone que sea sólo el Banco Central de Islandia el que conceda los préstamos que dan los bancos a sus clientes, para financiar empresas productivas. En este caso, los bancos actuarán como meros intermediarios financieros, cobrando por sus servicios una comisión. Pero lo que el periodista no dice que lo que él llama un “cambio radical en la historia de las finanzas modernas” es lo que hizo el general Juan Domingo Perón en sus dos primeros períodos de gobierno (1946-1955) y que volvió a implementar en 1973, a través de lo que se denominó la nacionalización de los depósitos bancarios. A través de esta política, los bancos privados se desempeñaban como simples depositarios del Banco Central de la República Argentina, como receptores de los depósitos de los cuales no podían disponer arbitrariamente, ya que era el Banco Central el que disponía el destino que se podía dar a los depósitos en forma de crédito y era quien garantizaba su devolución, asumiendo el pago de los intereses debidos a los depositantes. Los bancos privados percibían una comisión por la administración del dinero depositado en ellos, pero no creaban dinero a partir de los depósitos ni cobraban intereses por las operaciones de préstamos[2]. 

En otras palabras, lo que el articulista, al igual que otras publicaciones europeas presentan como una novedad revolucionaria o un cambio radical en el sistema financiero capitalista fue la política que impulsó y implementó Perón en sus tres gobiernos constitucionales, privilegiando lo productivo por sobre la especulación financiera. Islandia es una república gobernada por el Parlamento, sobre la base del sistema político de la democracia representativa. El partido político que ejerce el gobierno actualmente (a través del Primer Ministro Sigmundur Davíð Gunnlaugsson) es el Partido Progresista, de orientación agraria, centrista y liberal. Ello no impide que sus dirigentes políticos impulsen una reforma radical del sistema bancario, para impedir que las finanzas se impongan sobre la actividad económica global, adoptando para ello el sistema que impulsó e institucionalizó el peronismo en sus años de gobierno (1946-1955, 1973-1976). Lo paradójico es que en Argentina contamos con un gobierno que se define como “nacional y popular”, crítico del capitalismo especulativo, pero que mantiene vigente la ultra-liberal Ley de Entidades Financieras 21.526/77, sancionada por Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz el 14 febrero de 1977, la cual define a la actividad financiera como “intermediación habitual entre la oferta y la demanda de recursos financieros”, lo cual ha permitido a los bancos ser el sector que más ganancias obtuvo desde 1976 hasta ahora, muy por encima de la actividad económica productiva. Podemos concluir entonces que PERÓN VIVE… en Islandia, pero no en Argentina. Perón vive en Islandia, y en Argentina sigue vivo Martínez de Hoz. 


[2] Antonio Cafiero, Cinco años después, Edición del autor, Buenos Aires 1961, pp. 250-255.

*José Arturo Quarracino
Roque Esteves Correa 150
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