miércoles, 31 de mayo de 2017

EL PLAN SANCOR FUE APROBADO EN ASAMBLEA: RECIBIRÁ AYUDA OFICIAL Y EL GREMIO REDUCIRÁ EL APORTE POR EMPLEADO.

      Por iProfesional.- La firma aceptó el fideicomiso por $450 millones (de los cuales ya recibió $250 M) para su reestructuración. El sindicato Altira bajará su aporte solidario de $3.600 a $1.300 mensuales por trabajador. No se descartan la venta ni alianzas estratégicas, aunque se deberán aprobar en una nueva asamblea. Luego de idas y vueltas, finalmente este martes la asamblea general extraordinaria aprobó el "Plan SanCor" de rescate a la cooperativa láctea, un acuerdo delineado entre el Gobierno nacional, los empresarios y el sindicato Atilra. Si bien en la reunión no se confirmó la venta de la segunda empresa láctea del país, el "Plan SanCor" abre la puerta a una posible alianza estratégica o incluso una venta, pero esto deberá aprobarse en otra asamblea extraordinaria.
El fideicomiso contempla una inyección de $450 millones provistos por el Gobierno (que ya giró los primeros $250 millones), en tanto que el gremio aceptó que la cooperativa le abone $1.300 mensuales por empleado por mes en concepto de "aporte solidario" contra los anteriores $3.600. 

 "En el día de hoy, SanCor Cooperativas Unida Limitadas realizó una asamblea extraordinaria en la cual se aprobó la conformación de un Fideicomiso Financiero de Administración y el Plan para comenzar el camino hacia su reestructuración", informó la empresa en un comunicado. Además, SanCor –que actualmente produce al 20% de sus posibilidades y emplea a 4.000 personas en 12 plantas– remarcó que el acuerdo permitirá "el inicio de un proceso de estabilización de la Cooperativa con el restablecimiento de las actividades productivas y comerciales". Por último, el comunicado expresa el objetivo iniciar la "regulación gradual de los pagos pendientes" y la posibilidad de "la incorporación de socios estratégicos" para seguir saneando la empresa. "Esta aprobación es el comienzo de las múltiples gestiones emprendidas por la Cooperativa, a la firme voluntad de avanzar en la búsqueda de soluciones definitivas en su marcha industrial, comercial y empresaria", concluyó el documento. 

 La situación actual de SanCor 

 El escenario de Sancor es muy delicado. Todas sus plantas están paralizadas y a eso hay que añadirle las inundaciones que afectaron a la cuenca lechera. Actualmente recibe menos de 1 millón de litros diarios de leche, porque muchos productores asociados derivan 500.000 litros en materia prima a la competencia (La Serenísima, Willner, Illolay, Saputo y Mastellone, entre otros). El objetivo que persigue la empresa es conseguir financiamiento por $1.500 millones para "hacer un puente hasta octubre". Según los cálculos de la gerencia, es posible llegar a esa cifra con la venta de productos en garantía (o warrant), del depósito compartido con Vicentín en Córdoba y del 10% restante de la línea de yogures, frescos y flanes que Sancor conserva tras ceder el 90% a esa firma en 2016 por u$s100 millones. La meta se completaría con el préstamo a tasa subisidiada comprometido por el Ejecutivo, que hasta ahora solo entregó $200 millones y próximamente liberará el resto. 

 El plan de reestructuración incluye el recorte de 1.200 puestos en sus 16 plantas a través de retiros voluntarios y el cierre definitivo de los establecimientos de Brinkman y Charlone (Córdoba), Centeno (Santa Fe) y Moldes (Buenos Aires), donde ya hubo protestas de los pobladores y empleados para preservarlos en funcionamiento. Con esos cambios, Sancor espera retomar niveles de producción cercanos a los 1,5 millones de litros diarios. Las expectativas del sector mejoraron en abril con una suba del 4,9% en la producción nacional de leche y una mejora del precio por litro pagado al productor, que pasó de $5,20 a $5,29, según los datos del Ministerio de Agroindustria. Pero el ala dura de Cambiemos –encabezada por el Gabinete– aguarda que SanCor tome otra medida adicional: modifique su estatuto y se convierta en su mayoría en Sociedad Anónima, con la expectativa de vender las líneas más rentables (quesos, mantecas y cremas) y así "capitalizar" a la empresa. Si bien son varios los inversores interesados, ninguno está dispuesto a comprarla en su totalidad. Entre los productores predomina la visión de que la cooperativa está "sobredimensionada". La Sociedad Rural de Santa Fe cargó en un comunicado el viernes contra los "directivos y gerentes con sueldos del primer mundo, que no supieron o no quisieron reestructurar la empresa", y los responsabilizó por el retraso en la actualización del precio que paga a los tamberos.

 A la vez que apuntó contra los gobiernos nacionales y provinciales –a excepción del de Mauricio Macri y Miguel Lifshitz– y el sindicato lechero Atilra, encabezado por Héctor Ponce, por los aportes extraordinarios mensuales que cobraba a las empresas desde 2009. Bajo una fuerte presión, que incluyó un duro cuestionamiento de Mauricio Macri al gremio, Atilra aceptó el 5 de mayo pasado reducir los aportes patronales de $3.300 a $1.300 para las empresas grandes y $750 para las chicas, junto con la condonación de deudas a las Pymes y la revisión del convenio colectivo de la actividad. La primera reunión para introducir cambios en las condiciones de trabajo fue el miércoles pasado, tal como lo adelantó iProfesional. La resignación de beneficios fue la condición para liberar parte del crédito oficial. En tanto, con la primera inyección del fideicomiso, la cooperativa empezó a pagar parte de los $2.000 millones en pasivos que acumula, entre salarios, materia prima, fletes e insumos. Los trabajadores recibieron semanas atrás $13.000, mientras que a los transportistas se les canceló deudas y a los tamberos la producción de marzo y parte de abril. La compañía fijó un precio mínimo de $5,15 el litro y decidió abonarlo en tres tramos del 33% a partir del 23 de mayo, el 30 de ese mes y el 7 de junio.