jueves, 16 de marzo de 2017

ADELANTO 24, BAJO ATAQUE SISTEMÁTICO.


      Por Camilo Cagnacci/Adelanto24.- Incómodos con las publicaciones sobre el Ejército y su relación con Milani, en la fuerza promueven un ataque sistemático para acallar al portal. En exclusiva, cómo funciona el engranaje de monitoreo y represión digital de Diego Suñer. “Quieren convertirlos en un desaparecido digital”. Con esa crudeza, un agente civil de inteligencia que reporta al Ejército Argentino advirtió a Adelanto 24 sobre la decisión del arma que encabeza el teniente general Diego Suñer, de acallar a este medio.
Teniendo en cuenta que desde hace más de 33 años que la Argentina vive en democracia, la idea parece una locura. Sin embargo, los ataques de denegación de servicio (DDoS, en inglés) que vienen afectando –en forma sistemática– el normal funcionamiento del sitio no hacen más que ratificar esa inquietante revelación. Que a veces no se noten no significa que no estén, sino que nuestro sistema de defensa pudo contenerlos. Normalmente, suelen intensificarse cuando publicamos alguna nota “incómoda” para la cúpula de las Fuerzas Armadas. De hecho, entre el mediodía del miércoles 1° de febrero y las 19.15 del jueves 2 se concretó una virulenta ofensiva contra Adelanto 24, que lo dejó offline. Ante ello, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) emitió un comunicado en el que condenó el ciberataque y reclamó a las autoridades nacionales “una exhaustiva investigación” para su esclarecimiento. Un ejemplo más reciente se dio el último lunes, cuando dimos a conocer el plan de recorte que –en connivencia con el generalato– el Ministerio de Defensa impulsa para contribuir con la reducción del déficit fiscal. Ante publicaciones de esta envergadura, las IPs que llevan adelante estos ataques no tardan más de 10 minutos en multiplicarse para así intentar dejar fuera de línea el sitio. En las últimas 24 horas se frenaron más de 60 mil “amenazas” (threats). Sólo entre el martes y miércoles, Adelanto 24 recibió 62.384 ataques. 


Lo ejecutores de esta operación lo hacen con cobardía. Programan las IPs de los dispositivos desde los que atacan al sitio para que den como ubicación “Estados Unidos”, como así lo registra nuestro sistema de defensa, ignorando que el crimen perfecto no existe. Es que con esa maniobra creen tener garantizada la impunidad necesaria para avanzar con su plan de censura. Pero les tenemos malas noticias: saltó la banca y la apuesta por el anonimato y la clandestinidad no ganó. En exclusiva, Adelanto 24 pudo reconstruir cómo funciona el engranaje de monitoreo y represión digital del Ejército. El primer escalafón lo compone la oficina de monitoreo de medios dependiente de la Secretaría General, que responde directamente al jefe del Ejército Diego Suñer. Funciona en el tercer piso del Edificio Libertador, y ni bien encuentra “información inconveniente”, la reporta a los subsuelos del Estado Mayor y la Escuela Técnica, desde donde operan los expertos informáticos de la fuerza, según confiaron fuentes oficiales. 

 “De estos «encargos» se ocupa el coronel Marcos Mansilla, actual director de la Escuela Técnica y consultor de Guido Granitto”, agregaron. Guido es agente civil de inteligencia y trabaja en el área de Ciberdefensa, adonde no llegó solo: su padre es el coronel mayor (R) Marcelo Granitto, hombre de confianza del detenido ex jefe del Ejército César Milani, que está sospechado de integrar el sistema de inteligencia paralelo denunciado por Jaime Stiuso. El equipamiento para ejecutar los ataques habría sido adquirido por el propio Milani, y estacionado el séptimo piso del Edificio Libertador hasta el desplazamiento de José Eduardo Arce de la Dirección General de Inteligencia del Ejército. La salida del delfín milanista en diciembre pasado hizo que se evacuaran y transfirieran a consultoras privadas –Marcelo Granitto, por ejemplo, tiene una– y a la Escuela Técnica.

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