martes, 13 de marzo de 2018

CGT: TREGUA CON VUELTA DE BARRIONUEVO Y SIN MOYANO.


       Por Mariano Martín/Ámbito.- La CGT frenó ayer su sangría y selló una tregua. El triunvirato de líderes se reunió con la mesa chica de la organización para acordar la reanudación de actividades y el sostén de su institucionalidad al menos hasta la elección de nuevas autoridades, prevista para antes de mitad de año. La instancia pacificadora mantuvo al margen a Hugo Moyano pero no a referentes de su sector que ayer estuvieron presentes, e incluyó a Luis Barrionuevo, que parecía condenado al exilio tras distanciarse de los demás sectores. El encuentro, clave para el futuro de la central obrera, se desarrolló en la sede del gremio de estatales UPCN y tuvo representación no sólo completa de los triunviros, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, sino de los espacios mayoritarios del Consejo Directivo: los "gordos" de los grandes sindicatos de servicios, los "independientes" de diálogo con el Gobierno y los referentes del transporte. Sólo con ese nivel de adhesión en el encuentro de ayer fue posible pactar la continuidad de un esquema de conducción que se encontraba desahuciado.
Hasta entonces la CGT parecía condenada a la deriva institucional a la espera de un eventual acuerdo marco del grueso de los sectores internos del sindicalismo peronista (estuvieran o no en el Consejo Directivo) como empezó a explorarse la semana pasada. Los gremialistas que participaron de la charla se comprometieron a sostener la estructura con un doble propósito: exhibir ante el Gobierno la supervivencia de una central mayoritaria y con vocación negociadora, distanciada e independiente de Moyano, y de paso mostrarle al propio camionero la capacidad de recrear la unidad mayoritaria sin su presencia. Además del trío, que se encontró por primera vez en el año tras la crisis que estalló con el paro nacional del 18 de diciembre, estuvieron ayer Armando Cavalieri (Comercio, y junto con Daer exponente de los "gordos"); los "independientes" Andrés Rodríguez (anfitrión), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Rubén Pronotti por Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA); los transportistas Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad), y los referentes del sector de Moyano dispuestos a continuar en la CGT sin su líder Carlos Frigerio (cerveceros), Jorge Sola (personal del seguro) y un representante del panadero Abel Frutos, así como Schmid. 


 A diferencia de negociaciones intersectoriales previas, la mesa de ayer les garantiza a los negociadores contar con más de la mitad de los miembros del Consejo Directivo para iniciar la reorganización de la CGT con el llamado a un Comité Central Confederal o a un plenario de secretarios generales, y luego a un congreso normalizador de elección de autoridades. El próximo paso, según se conversó ayer, será convencer a Antonio Caló de sumar a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) al futuro esquema y a continuación montar una nueva cumbre con la participación de los otros sectores por ahora separados del Consejo Directivo pero dispuestos a reingresar como las ultraoficialistas 62 Organizaciones, el Movimiento de Acción Sindical (MASA) de Omar Viviani (taxis) y Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) e incluso la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), referenciada en el bancario Sergio Palazzo, que ayer dio a conocer un documento en el que reivindica su participación en la CGT más allá de su adhesión a las protestas motorizadas por Moyano. El único momento ríspido de la conversación fue durante la intervención de Acuña, que había tratado en febrero a Daer de "carnero" por bajarse de la protesta del 21-F una semana antes de hacer lo propio como parte del sector de Barrionuevo. El dirigente de estaciones de servicio alegó haberlo dicho afectado por la oleada de causas judiciales contra gremialistas.