![]() |
| Marcos, detenido en Nordelta, investigado por la masacre en la villa 1-11-14. | Foto: Cedoc |
Por Perfil.- La Policía sigue la pista del peruano "Marcos", líder de una banda con diez laboratorios de cocaína en la villa.
Cuatro hermanos paraguayos fueron asesinados a tiros anoche en la villa 1-11-14 del Bajo Flores y las miradas apuntan a un presunto ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico. Tras esto, la Policía investiga qué relación tuvo el capo narco Marco Antonio Estrada González, alias “Marcos”, líder de la banda narco que gobierna con violencia la Villa 1-11-14 desde hace años.
El peruano “Marcos” permanece con prisión domiciliaria en una lujoso country del Tigre, en Nordelta.
Tiene un historial de tres condenas. Se logró convertir en poco tiempo en uno de los señores de la droga en la Capital Federal, con ramificaciones en la provincia de Buenos Aires, Paraguay y contactos aceitados en Perú y Bolivia.
La Justicia estableció que Marcos logró organizar en la Argentina la estructura más parecida a un cartel de droga. Controla un territorio determinado en donde ningún otro grupo puede operar. Lo hace a través de la violencia, de soldados armados. Según consta en la investigación judicial, la droga no es fabricada en el país.
La cocaína proviene de Perú, ingresa por Bolivia, baja hasta la provincia de Buenos Aires y desde allí se distribuye a la Capital Federal. La marihuana es traída desde el Paraguay, consignó Diario PERFIL en 2014. Los carteles de Colombia y México toman las rutas para frenar el avance de la competencia y los enemigos. Aquí, dicen en el juzgado que lo investigó, "se mueven sin problemas".
Tiene un historial de tres condenas. Se logró convertir en poco tiempo en uno de los señores de la droga en la Capital Federal, con ramificaciones en la provincia de Buenos Aires, Paraguay y contactos aceitados en Perú y Bolivia.
La Justicia estableció que Marcos logró organizar en la Argentina la estructura más parecida a un cartel de droga. Controla un territorio determinado en donde ningún otro grupo puede operar. Lo hace a través de la violencia, de soldados armados. Según consta en la investigación judicial, la droga no es fabricada en el país.
La cocaína proviene de Perú, ingresa por Bolivia, baja hasta la provincia de Buenos Aires y desde allí se distribuye a la Capital Federal. La marihuana es traída desde el Paraguay, consignó Diario PERFIL en 2014. Los carteles de Colombia y México toman las rutas para frenar el avance de la competencia y los enemigos. Aquí, dicen en el juzgado que lo investigó, "se mueven sin problemas".
