lunes, 23 de julio de 2018

EN MEDIO DE LAS MALAS NOTICIAS, MACRI FESTEJÓ EL PRIMER EMBARQUE DE CARNE ARGENTINA A JAPÓN.


Por iProfesional.- Cancillería informó la partida de 10 toneladas con 13 cortes vacunos que serán testeados en el país asiático y adelantó que varios frigoríficos de la Patagonia están habilitados para exportar cordero. El Presidente se sumó a la celebración con un tweet en japonés. La Argentina concretó este lunes "por primera vez en la historia" un embarque de carne vacuna hacia Japón, informó la Cancillería. "Hoy partió por primera vez en la historia un embarque de carne vacuna argentina hacia Japón, un importante logro para ambos países como resultado de un trabajo coordinado por los organismos sanitarios, los ministerios de Agroindustria, las cancillerías y las respectivas embajadas", sostuvo el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Además, anticipó que en "próximos días" partirá por vía marítima un contenedor con 10 toneladas de carne con 13 cortes que también serán testeados en el mercado japonés, mientras que "varios establecimientos" de carne ovina de la Patagonia se encuentran habilitados para exportar cordero patagónico a Japón. El propio presidente Mauricio Macri se sumó a la "celebración" por medio de un tweet en japonés donde anunciaba la "buena noticia". En un comunicado, la Cancillería explicó que el envío se produjo luego de la visita -en mayo último- del ministro de Agroindustria, Miguel Etchevehere, a Tokio, donde acordó con su par japonés, Ken Saito, el ingreso de carne vacuna y ovina de la Patagonia argentina al mercado japonés y de carne vacuna japonesa a la Argentina. "Es una noticia muy relevante para el sector de la carne y, en general, para el panorama de las exportaciones argentinas, que poco a poco van ganando nuevos mercados", afirmó el canciller Jorge Faurie. Según el funcionario, "Japón es uno de los actores preeminentes de la economía mundial y nuestras relaciones económicas y comerciales bilaterales están recuperando fortaleza en beneficio mutuo, no sólo orientadas a las exportaciones, sino también a la presencia de empresas japonesas en la Argentina". Por su parte, Etchevehere recordó que "en mayo prometimos que desde julio comenzaría el envío de carne argentina a Japón y así es como está sucediendo". "Esto marca un antes y un después en el vínculo comercial entre ambas naciones. Sabemos que se pueden profundizar y diversificar nuestros intercambios y esperamos seguir avanzando para que nuestro vinculo comercial crezca", añadió. 


 La Cancillería destacó que el primero de agosto próximo, se realizará en la Embajada de Argentina en Tokio un evento de promoción y lanzamiento de la carne vacuna, en conjunto con la empresa importadora. Dólar y mercado En el marco de la Exposición Rural, el vicepresidente de la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA), Jorge Torelli, señaló que la devaluación "favorece las exportaciones de carne", aunque aclaró que "no en forma lineal, porque han aumentado mucho algunos costos para la industria frigorífica, particularmente la energía eléctrica y el gas". En este sentido, remarcó que "también aumentaron los costos laborales, porque las negociaciones con los sindicatos implican el intento de mantener el poder adquisitivo de nuestros trabajadores, que a su vez redunda en fortalecer el mercado interno". "El precio de la carne para el consumidor argentino aumentó un 40%, menos que la inflación de los últimos dos años y medio", remarcó el dirigente, quien también se desempeña como director del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en charla con Canal Rural. Por otra parte, Torelli celebró que el sector registre "diversos avances para combatir la informalidad en el mercado de las carnes", a través de la concientización de "matarifes y frigoríficos sobre la conveniencia de estar registrado". "El último escollo que falta es regularizar el comercio minorista (carnicerías), para lo cual estamos trabajando con AFIP en otras dependencias del Estado nacional y provinciales", concluyó el dirigente. Por otro lado, el Gobierno prepara una medida para beneficiar al el sector: a partir del año que viene no se podrá vender más carne de ternera, lo que permitirá a los productores faenar animales de mayor porte. En consecuencia, esta categoría de hacienda desaparecerá, según el nuevo sistema de tipificación cárnica en que trabaja Agroindustria. Tanto en supermercados como en carnicerías la carne categorizada como "ternera" suele ofrecerse a un valor superior respecto del novillito o novillo al considerar que se trata de un producto con mayor terneza (cualidad de tierno). 

 Pero esa práctica desaparecerá a partir del año que viene porque ya no será posible faenar más terneros o terneras dado que esa categoría desaparecerá. Las autoridades del Ministerio de Agroindustria, junto con técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se encuentran desarrollando un nuevo sistema de tipificación de hacienda y reses bovinas que incluye parámetros de dentición combinados con el peso del animal. La gran novedad es que el nuevo sistema de tipificación de hacienda –que se pretende que comience a regir a partir del 1 de enero de 2019– no incluirá la categoría ternero o ternera, las cuales serán reemplazadas por novillito y vaquillona livianos, con un peso de hasta 390 kilos. Mientras que la eliminación del concepto de ternero-ternera durante el proceso de faena, que deberá tener un correlato en la cadena comercial, está diseñada para educar al consumidor, dado que la calidad de un corte de carne bovina no necesariamente está relacionado con la necesidad de sacrificar a un ejemplar de muy corta edad. Precisamente, en una segunda etapa, el nuevo sistema incluirá además factores relativos a la calidad de la carne –tales como área de ojo de bife, marmoreado, color y pH del producto–, de manera tal de crear un sistema unificado que permita rastrear el origen de la hacienda con los atributos más destacados para los diferentes perfiles de consumidores tanto locales como internacionales. El sistema de clasificación de vacunos vigente, que fue establecido en 1973 por la entonces Junta Nacional de Carnes, solamente tiene en cuenta el peso, sexo y conformación de los animales. Esto último es a partir de una serie de criterios subjetivos no asimilables con parámetros presentes en otras naciones exportadoras de carne vacuna.