Cristina Kirchner nombró a un polémico ingeniero al frente de YPF. Miguel Galuccio viene de conducir una petrolera de capitales ingleses que realiza exploraciones en Malvinas. La jefa de Estado llamó "patrullas perdidas" a los trabajadores. Luego de promulgar la ley de Expropiación de YPF, la presidente Cristina Fernández nombró ayer al frente de la petrolera a Miguel Galuccio, un ingeniero entrerriano que supo trabajar para Repsol y ser parte de la dirección de una compañía británica que realiza tareas de exploración en las islas Malvinas. Vía cadena nacional, la mandataria reconoció que la designación la llevó a cabo por recomendación explícita del gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, y por el mismísimo ministro de Planificación, Julio de Vido. Incluso llegó a admitir parcialmente que “el elegido” desarrolló tareas dentro de YPF en los noventa. ¿Quién es realmente Miguel Galuccio? Como lo adelantó Hoy en sus ediciones anteriores, el hombre elegido por Cristina Kirchner trabajó para Repsol desde principios de los noventa (hasta 1999), momentos en que la empresa española realizó un feroz ajuste contra los trabajadores, despidiendo o fomentando el retiro voluntario de los mismos, que en varios casos terminaron realizando prestaciones para la compañía desde empresas tercerizadas. Tras su paso por YPF, Galuccio se integró a la empresa Schlumberger, con sede en Londres, que realizaba la logística a distintas firmas extranjeras para realizar exploraciones petroleras en las zonas aledañas a las islas Malvinas. En ese mismo sentido, y como afirmaron desde el oficialismo, el ingeniero de 44 años fue uno de los principales ejecutivos de Integrated Project Management, unidad de Schlumberger que está dedicada a proveer servicios de perforación. En el marco de la presentación, la Presidente omitió explicitar la totalidad del currículum de un dirigente que por trayectoria parece estar más ligado a los intereses de las transnacionales que de los recursos nacionales. Ver más
Ley Antiterrorista a la gestión estatal de YPF
La jefa de Estado aprovechó el último tramo del discurso para dirigirse a los trabajadores petrolíferos. En sus palabras no hizo más que interpelar al fantasma de la ley Antiterrorista, sobre todo para aquel obrero que se digne a realizar una protesta.
Aparte de calificar a aquellos que se movilizan por mejoras salariales como “patrullas perdidas”, trató de “injustos” los reclamos para aquellos “millones de argentinos que todavía no tienen trabajo”.
“Los trabajadores del petróleo son de los mejores remunerados del país. Les pido a todos los trabajadores que tienen la inmensa suerte de estar en blanco, que pongan un gran esfuerzo porque no pueden las provincias de Santa Cruz, Chubut, Mendoza, Neuquén, perder un solo segundo de extracción de petróleo por conflictos laborales”, afirmó la Presidenta en una clara señal de cómo será la relación con aquellos trabajadores que exijan el cumplimiento de sus derechos.
En su tesis de equiparar para abajo los derechos laborales, Cristina aseguró que “la palabra sindicato viene de solidaridad, no viene de corporación o de secta”, en clara alusión a los gremios opositores.
Convocan a las multinacionales
El discurso nacionalista de la presidenta Cristina Fernández pareció tambalear en momentos en que instó “a las compañías de todo el mundo a participar con los empresarios argentinos” para invertir a partir de la nueva YPF, y advirtió que los propietarios de firmas locales del sector “tendrán que ajustar sus costos porque no se va a pagar precios ridículos”.
“Que vengan las compañías de todo el mundo y van a tener que participar con empresarios argentinos. Y nuestros empresarios tendrán que ajustar sus costos porque no vamos a pagar precios ridículos, que pueden ser mucho más baratos en otros lados”, enfatizó la jefa de Estado.
Por su parte, la mandataria también les reclamó a los empresarios locales “que la han juntado con pala en estos nueve años”, que no sean “tontos” y no repitan “conductas y comportamientos” que llevaron al país a la crisis en distintas ocasiones. “No me molesta que los empresarios ganen plata, a nadie le gusta perder, pero también esa rentabilidad tiene que estar acorde con el desarrollo, crecimiento y sustentabilidad”, aseguró Cristina.
Medios españoles se hicieron eco de la expropiación
Los medios españoles dieron ayer una amplia cobertura a la decisión del Congreso de aprobar la ley que expropia las acciones de la petrolera Repsol en YPF. El Congreso fue el más cuestionado por los medios ibéricos.
“El Congreso argentino ratifica el expolio de YPF”, consignó el diario madrileño ABC.
Por su parte, el diario El Mundo fustigó el debate llevado a cabo en la Cámara de Diputados. En ese sentido, destacó que “el Parlamento argentino aprueba la expropiación de YPF a Repsol”, y enfatizó que la sanción se logró “tras dos días de aburridos monólogos en vez de debate”.
En foco /
Próximo objetivo K: reprimir la protesta social
Luego de alcanzar su objetivo de expropiar el 51% del paquete accionario de YPF, una empresa saqueada y vaciada por Repsol en complicidad con el Gobierno nacional, la presidenta Cristina Kirchner ayer demostró que está dispuesta a ir por todo. Y eso implica perseguir, prohibir y reprimir toda protesta social que cuestione las decisiones de la Casa Rosada. Para ello, el Gobierno nacional cuenta con la llamada ley Antiterrorista, que fue diseñada por la administración K.
Sin desparpajo, el Gobierno nacional está recurriendo de forma sistemática a la mentira recurrente, para intentar ocultar los negociados y los graves hechos de corrupción que alcanzan a las más altas esferas del poder enquistado en la Casa Rosada. YPF no será la excepción: el nuevo CEO de la empresa, tal como lo anticipó este diario, es un ingeniero formado por capitales británicos y tuvo un rol decisivo en la exploración petrolera que viene haciendo el Reino Unido en las islas Malvinas, en clara violación a la soberanía de nuestro país. El Gobierno volvió a poner un zorro en el gallinero y, de esa forma, profundizará la entrega de nuestros recursos naturales.
En ese contexto, no fue casualidad que el discurso de ayer, que fue transmitido por cadena nacional, haya hecho especial énfasis en criticar las protestas de trabajadores y en revindicar a aquellos dirigentes sociales que, tras cortar rutas en los ‘90, luego se entregaron mansamente a las mieles de la burocracia gubernamental y ahora forman parte de la administración K. La idea del Gobierno es clara, ya que apuntará a impedir, con todos los medios disponibles, el disenso y los reclamos, que no tardarán en hacerse visibles cuando deje de funcionar la máquina de hacer humo que se puso en marcha en el Congreso nacional, y salga a la luz la realidad tal cual es.
Por otra parte, llamó poderosamente la atención la presencia en la Casa Rosada de Facundo Moyano, diputado nacional e hijo del titular de la CGT, quien desde hace tiempo está abiertamente enfrentado con el kirchnerismo.
A Facundo Moyano, durante el discurso de Cristina, se lo vio visiblemente inquieto, especialmente cuando embistió contra el movimiento obrero. Evidentemente, estuvo mal asesorado o cometió un error garrafal al aceptar sumarse a ese verdadero circo K.
