viernes, 7 de julio de 2017

"A NIVEL NACIONAL, CRISTINA VA A SER UNA EXPRESIÓN MINORITARIA".


      Por Flavio Cannilla/El Cronista.- En la previa al G-20, habló sobre la elección venidera, expectativas de inversión y la chance de cerrar un acuerdo con la Unión Europea. Limitó el poder político de la ex Presidenta. La sala en el segundo piso de la elegante bolsa de valores de Frankfurt estaba completa hasta el último de los 250 lugares disponibles. La razón era la ponencia de Marcos Peña. Si bien no duró más de 15 minutos, funcionó como broche de oro para el 1er Foro Económico Argentino-Alemán que se desarrolló desde el miércoles en la capital financiera de Alemania.
Según comentara el propio jefe de Gabinete, no quiso perder la oportunidad de hablarle a varios de los representantes de las principales compañías de la potencia europea, antes de acompañar a Mauricio Macri, en las reuniones que se realizarán a partir de hoy viernes en la ciudad de Hamburgo. Casi como un mantra, Peña hizo especial hincapíe en subrayar la visión de ser parte de una economía gloablizada, que se basa en los puntos de encuentro más que en las individualidades. “En particular, a la hora de poder hablar acá en una las plazas financieras más importantes del mundo y tras saldar el dfault más grave de la historia”, indicó. En primera fila escuchaban, atentos, los ejecutivos, CEO y representantes legales de empresas como Volkswagen, Euler Hermes, los bancos Santander, Deutsche, Wintershall, el banco de desarrollo de la República Federal de Alemania (KFW, por sus siglas en alemán) o el fondo de inversión Quadriga. La idea de la construcción de una nueva confianza y del “respeto por el compromiso asumido” fue el concepto que resonó entre los inversores germanos, entre los que se mezclaban varios argentinos, especialmente llegados para las charlas de dos días alrededor de las oportunidades y el desafíos que irradía el retorno del país a la economía del mundo.


 “Nuestra visión es global. Creemos que hay hoy un momento muy importante para que nuestro país lo aproveche, tomando de Alemania la resposnabilidad por liderar el año próximo el G20, confirmando nuestra visión común hacia un futuro comparitdo”, resumió Peña. “Por eso, también fue tan importante para nosotros la señal simbólica de colocar un bono a 100 años pero dejando en evidencia nuestra visión de largo plazo y el compromiso para hacer evidente que la Argentina puede ser tan confiable como otros. Por eso, queremos ingresar a la OECD y asumir las responsabilidades de acuerdos internacionales”, subrayó. El jefe de ministros aprovechó para reforzar también la idea de que el proceso de reordenamiento sigue en a toda marcha. “Después de un año de un reordenamiento económico duro y doloroso, la Argentina crecerá un 3% este año; uno de los crecimientos más importantes de los últimos tiempos en 2017, pero más importante aún, algo que se extenderá a los próximos años de una manera sólida y sustentable a través los próximos 20 años”. En la lucha contra la inflación, el funcionario sostuvo que el Gobierno que la meta de una tasa anual de un 17% es hoy algo dentro de las posibilidades reales. Así como un definict “va a ir bajando punto a punto hasta el 2019”. 

Peña cerró su ponencia, con la promesa de participar de la “revolución del aire”, con lo cual hizo referencia a la ampliación de la competencia en el sector aéronáutico y turístico del país, así como la apuesta de las energías renovables o el nuevo marco regulatorio de telecomunicaciones “en el cual estamos trabajando muy fuerte”. En una charla con cinco medios internacionales, entre ellos El Cronista Comercial y Apertura, Peñá se prestó después a hacer un análisis más puntual de la actualidad argentina. El futuro del país entre el G-20 y el retorno de Cristina Kirchner. 

 ¿Qué impacto genera todavía el tema del default en cuanto a la inversión? 

 Hacia la Argentina se ve una respuesta muy buena en todas las plazas financieras del mundo. Un ejemplo de eso fue el bono de 100 años que suscribimos, que cláramente se ve como uan señal positiva ; como un comrpomiso de ir consolidando esa confianza que se está generando en el país. Al margen de eso, la política de nuestro ministro de Finanzas, ha sido la diversificación y el buen vínculo con todas las plazas financieras. Por eso, consideramos tan importante estar aunque sea unas horas aquí: porque consideramos esta relación muy importante para la consolidación de esta nueva etapa que está pasando el país. Queremos consolidar la relación nos olo con Berlín sino también con plazas como Frankfurt. 

 ¿Cómo están las negociaciones sobre el Mercosur y la Unión Europea? Qué plazos están viendo?

 Hace poco estuvo en Madrid el canciller y se reunió con la UE. Hay que separar: la intención más política de poder tratar de llegar, antes de fin de año, con una declaración que permita acelerar el proceso. No solo por lo económico y comercial sino por el tema simbólico político. Hoy, mas que nunca, nos parece que es importante afirmar y revalidar las políticas de integración multilateral entre regiones, que nos permitirá vivir en un mundo mejor. También por razones de una cultura compartida: la alianza Mercosur-UE es la alianza más natural de todas. 

 Uno pensaría que la alianza más natural sería con China. 

 No. La alianza natural por historia es con Brasil y más allá de eso, desde nuestra región, vincularnos con todas las regiones del mundo. Dentro de eso, tenemos una excelente relación con EE.UU., con China y también queremos una relación excelente con la Unión Europea. Lo que no quita que, dentro de esa relación con todos, la más natural por vínculos culturales e históricos es con Europa. Nosotros creemos en el diálogo, en la diversidad, todo basado en las reglas y la construcción de confianza. Por eso queremos aprovechar y reforzar ambientes multilaterales como el G-20 y también el de la Organización Mundial de Comercio. 

 ¿Cuánto formará la lucha contra el crimen organizado parte de la agenda del futuro del país?

 Siempre, la lucha contra el terrorismo formó parte de la política internacional del país. Recordemos que la Argentina sufrió 2 atentados terroristas. En pocos días, se cumple un nuevo aniversario de esa tragedia. En cualquier caso, tanto el terrorismo, como el crimen organizado son expresiones de una misma cosa: ir en contra de un sistema de reglas y de un sistema de la Ley en general y creemos que son nocivas para un sistema democrático. Eso va a encontrar a la Argentina siempre en un lugar de acuerdo a sus principios y valores. 

 Ante esos principios y valores en contra del terrorismo, ¿cómo definen el islamismo? Porque se puede luchar contra el terrorismo, pero a la hora de hablar de la cultura islámica o el islamismo puede haber grandes diferencias. 

 Nuestra historia nos identifica como un lugar en el mundo multicultural, de diálogos religiosos. Buenos Aires es una de las principales ciudades con una de las más grandes comunidades musulmanas y judias en Latinoamerica. Hay una cultura de diálogo religioso y trabajo por eso, que lideró el Papa Francisco cuando era cardenal, que la convierte en una referencia mundial.Todo, otra vez, bajo la lógica del díalogo en la diversidad, de reconocer y respetar las distintas religiones compartiendo valores. Eso nos lleva también a entender a que cada país tiene realidades muy distintas. Somos respetuosos de no querer dar lecciones. 

 Ante la llegada de las elecciones de mediotérmino, ¿cómo valora el Gobierno el panorama político, ante el hecho de que ahora ha vuelto Cristina Kirchner al escenario político? 

 La Argentina está viviendo este proceso de transición por una decisión de los Argentinos de hace un poco más de hace un año y medio de revelarse ante el fracaso y frutraciones de décadas. Por eso, es un proceso, como lo dije recién en mi exposición, que se caracteriza por un trabajo de abajo para arriba muy fuerte. Porque no tiene tanto que ver con un político o un formato sino con una forma de ver y entender de cómo se quiere hacer política hacia delante. Creemos que la elección, en ese sentido, arroje una confirmación de ese proceso. Confíamos en eso pero al mismo tiempo trabajamos para que eso ocurra. Somos concientes de que, en estos tiempos, uno tiene revalidarse ante la ciudadanía, más aún en estos tiempos que las democracias viven este proceso con más volatilidad. Dentro de eso, la participación de la ex presidenta, que a nivel nacional, va a ser una participación de una pequeña fracción de lo que fue su poder político. Hoy, solamente tiene una participación en la Provincia de Buenos Aires y en dos o tres provincias. Por lo cual, vemos que a nivel nacional va a ser una expresión minoritaria. 

 ¿Cómo encara el Gobierno argentino la división que todavía subsiste en la sociedad, de la polarización y de lo que eso conlleva a nivel económico y social? 

 Primero, hay que tener en cuenta que hay una parte de la población que está descontenda y una que tiene mucha esperanza. Eso se refleja en que hay un apoyo mayoritario del presidente en cuanto hay más aprobación que desaprobación. Segundo, creo que es una reflexión que abarca a una dimensión más amplia de la democracia. Nosotros compartimos la visión de unir a los argentinos. Y eso lo planteamos desde la meta compartida en cuánto a cómo unir a los argentinos y eso en cuanto a cómo procesamos las diferencias, y cómo fortalecemos las instituciones, más que la busqueda de que pensamos todos igual. En un país diverso y grande del mundo actual, es un concepto fascista la idea de que todo el mundo piense lo mismo. Para eso, fueron creadas las democracias: para encontrar reglas y procedimientos que nos permitan encontrar acuerdos en esa diversidad. En ese sentido, la Argentina ha recorrido un camino muy importante en este año y medio. Porque por primera vez en nuestra historia, gobernamos con minoría en ambas Cámaras y hemos sancionado un sinfín de leyes muy importantes, hemos cerrados acuerdos con gobernadores, hemos suscriptos acuerdos con los sindicatos y empresarios y no porque todos pensemos lo mismo, sino porque lo que estamos tratando es que el hecho de plantear un camino común. La Argentina se rodeno por demasiado tiempo alrededor de la idea de hechar culpas po el pasado. Lo que nosotros venimos a plantear es la idea de buscar un punto común, en la mirada del futuro.