domingo, 5 de febrero de 2017

PRECIOS TRANSPARENTES: POR DUDAS SOBRE IMPLEMENTACIÓN Y ABUSOS EN FINANCIACIÓN ESTIMAN LEVE RETRACCIÓN EN EL CONSUMO.


      Por Juan Pablo Marino/Ámbito.- Desconfianza y postergación de compras por parte de los consumidores, y confusión, poca información y cierta dosis de oportunismo del lado de los comerciantes. A grandes rasgos, esa es la foto que refleja lo que han sido los primeros cuatro días de vigencia del nuevo programa "Precios Transparentes", con el cual el Gobierno pretendía que bajasen los valores de contado hasta un 20%, algo que por el momento se contrapone con la realidad. El plan oficial lanzado a fines del mes pasado por el Ministerio de Producción tiene como objetivo sincerar los precios de los productos al diferenciar el valor de contado (efectivo, tarjeta de débito o crédito en un único pago) del de cuotas y a su vez explicitar el costo financiero total.
Sin embargo, la implementación del programa tuvo hasta ahora efectos muy divergentes en los comercios. Lejos del propósito que buscaba alcanzar el Gobierno, la confusión que generó el plan en sí y sobre todo el aprovechamiento de algunos vendedores que, no solo no bajaron los precios de contado -en su mayoría los mantuvieron y hasta en ciertos casos los subieron - sino que incrementaron en forma desmedida hasta más de un 75% el valor del producto financiado en cuotas fijas (implica un costo financiero total superior del 84% en 24 cuotas), configuran un escenario en el cual algunos especialistas consultados por ámbito.com estiman que podría haber un freno en el corto plazo en el consumo de bienes durables, los más implicados en este programa, hasta que no se despejen todas las dudas y el gobierno monitoree los casos de abusos. "En principio, ante la confusión y dado que los comerciantes no tienen todavía muy en claro cómo funciona, probablemente hasta que el programa esté adaptado y bien comunicado, se puede llegar a producir una leve retracción en el consumo, sobre todo en los bienes durables, como electrodomésticos, y posiblemente algo de indumentaria" sostuvo Sandra Dalinger, gerente de Trade de la consultora CCR. 


 La especialista aclaró, de todas formas, que con el paso de las semanas el consumo en ese segmento "funcionaría de la misma manera que venía mostrándose antes de la implementación del programa". "Va a depender mucho de la necesidad del consumidor que tenga de la compra de tal producto, y la necesidad o no que tenga de financiarlo". Para Miguel Calvete, presidente del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), puede haber un "amesetamiento de 30 a 45 días, pero luego cuando los precios comiencen a estabilizarse, se realice la correcta exhibición de los valores de contado y en cuotas, y obviamente el Gobierno monitoree, creo que la gente volverá a consumir de la misma manera que lo venía haciendo hasta entonces". Hoy "la gente lo que percibe es que hay una falta de monitereo, por un lado, y por otro, una avivada por parte de los comerciantes, con fuertes subas en los precios financiados", asevera Calvete, quien más allá de esto cree que el programa es "positivo" y va a "generar una mayor competencia entre los comercios y también entre bancos por el nivel de tasas". Por su parte, Guillermo Oliveto, director de la Consultora W dijo que la retracción o no en el consumo "dependerá del nivel de agresividad en los descuentos por pagos al contado", que algunas de las grandes cadenas comenzaron a implementar recién este fin de semana. 

 Un estudio de la consultora Elypsis mostró que el casi el 70% de los bienes durables relevados en 42 cadenas de todo el país mantuvo su precio al contado, sólo un 25% de los productos registró una baja, mientras que poco más del 5% mostró un aumento. "La baja de precio promedio entre aquellos productos que registraron reducciones fue de 8,9%", indicó Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, lo que habla de una baja inferior a la que pretendía el Gobierno en torno al 20%. Agregó que "el 5,3% que subió de precio lo hizo, en promedio, un 9,9%", un dato que marca el oportunismo de algunas cadenas. "Quizás algunos aprovecharon para reacomodar precios en un momento donde no había mucho movimiento de precios", ensayó una explicación Zelpo. Pero más allá de la viveza de unos pocos, lo cierto es que un 80% de los comercios pymes "no comprende la medida ni cómo instrumentarla", alertó el viernes pasado la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que instó al Gobierno a realizar una campaña aclaratoria que ponga luz a la confusión generalizada. "Cada vez que hay un cambio de precios relativos, genera confusión entre comerciantes y consumidores", resaltó Zelpo. 

 • Nuevo dilema, pago al contado o en cuotas fijas 

 El programa Precios Transparentes le da un claro espaldarazo a las compras al contado, dentro de los cuales el pago en efectivo parece estar al tope de las preferencias entre comerciantes, ya que con tarjeta, sea débito o crédito, se debe afrontar un costo financiero. "La medida debió estar acompañada por la aprobación de la baja de comisiones (del 3% al 1,5%) de las tarjetas de crédito y la eliminación en los costos (del 1,5%) de la de débito, pero la iniciativa se truncó en Diputados, tras ser aprobada en el Senado", recordó Calvete. Bien vale recordar que del 100% de los bancarizados, solamente el 27% tiene tarjeta de crédito, el restante 83% cuenta sólo con un plástico de débito, sea por cuenta sueldo, jubilación, pensión, Asignación Universal por Hijo, etc. "Es injusto que ese 83% financie al otro 27%. Si vos pagás en una sola cuota, no te van a hacer el precio de contado porque el comerciante ya tiene casi un 4% solamente por la comisión que cobra el banco, cuando ésta debería ser cero", se quejó el titular de INDECOM. 

 De todas formas, los especialistas creen que las compras en cuotas fijas - y no ya sin interés - seguirán teniendo vigencia, sobre todo las que se enmarcan dentro de los planes "Ahora 12" y "Ahora 18", que cuentan con tasas subsidiadas por el Gobierno. "Para muchos además es la única forma de acceso a un bien durable", subrayó el director de la Consultora W. Por su parte, Dalinger consideró que "si la persona tiene la posibilidad, va a hacer una migración de pago en cuotas a comprar al contado porque se va a haber beneficiado, siempre y cuando, el importe que le implique esa compra pueda hacerlo en ese momento por ese precio". Oliveto explicó que el 77% de la gente ya era consciente de que las cuotas sin interés tenían implícito un costo financiero. Además, "cuando le hemos preguntado a los consumidores qué preferían entre un 25% de descuento y 12 cuotas sin interés, el resultado dio un 50% y 50%", agregó. Y como si fuera poco, "los planes Ahora 12 y 18 tienen un 85% de aprobación por parte de los consumidores", reforzó. Ante la buena recepción de estos planes, según pudo saber ámbito.com, tanto los comerciantes, como asociaciones de consumidores ya le han planteado al Gobierno la posibilidad de que se implementen cuotas subsidiadas de menor plazo de las actuales, por ejemplo, un "Ahora 3", un "Ahora 6", e incluso un "Ahora 9", ya no todos los compradores que no pueden pagar al contado prefieren endeudarse en 12 o 18 cuotas.