jueves, 9 de febrero de 2017

EMPRESARIOS QUE NO CUMPLEN LA AGENDA DEL PAPA.


      Por Alejandra Gallo/El Cronista.- La CGT anunció el primer paro contra el presidente Mauricio Macri (el próximo 7 de marzo) que se va institucionalmente de la Mesa de Diálogo porque los empresarios no cumplen lo que firman. Inmediatamente después, uno de los integrantes del triunvirato gremial, Juan Carlos Schmid, anunció que irá en pocos días a visitar al Papa Francisco. En el fondo de la pelea, obviamente está la campaña electoral que ya largó pero también la denuncia de que lo que se acuerda, luego no se cumple. Es decir, desde la visión de los sindicatos, los empresarios se comprometieron a no despedir y lo hicieron frente a la mirada silenciosa de los funcionarios. Aunque más no sean un puñado los incumplidores; el desafío salpica a todo el sector privado, desprestigiado también por su propio accionar durante el gobierno anterior y por la constante suba actual de los precios. El sindicalismo, una vez más, ante su propio desprestigio social y su autocrítica decidió golpear primero.
Si la tensión no descomprime el Gobierno deberá reformular bastante porque, en definitiva, habrá perdido un aliado estratégico durante 2016; los sindicatos que ayudaron más que los propios hombres de negocios al Presidente, quien también los recompensó con abultados fondos para las obras sociales. Para el triunvirato que conduce la CGT, entre el año pasado y lo que va de éste se perdieron cerca de 400.000 puestos de trabajo entre formales, informales directos e indirectos. En verdad es un cálculo que pareciera ir aumentando a medida que crece la inflamación gremial con el Gobierno y los empresarios. A principios de año, cuando se conoció la medición oficial del INDEC para los primeros 9 meses de 2016 (120.000 empleos perdidos) para la central de Azopardo sólo subió la cifra hasta 130.000. En definitiva, lo que importa es que los diagnósticos de todas las partes involucradas no coinciden ni en lo blanco del ojo. Para el Gobierno se está saliendo de la recesión y se dejaron de perder puestos de trabajo. Por eso el aval a nuevos aumentos. Los empresarios sostienen que hacen lo posible para mantener los niveles de empleo. Especialmente desde la Unión Industrial -a donde apuntan sobre todo los misiles de la CGT-garantizan que están cumpliendo el acuerdo firmado con los gremios y los funcionarios en noviembre pasado para no despedir.


 Incluso en cuanto al pago del bono de fin de año, que desde la CGT aún le reprochan a la central fabril por no haberlo pagado afirman que lo pagaron los sectores que pudieron y que tampoco hubo desembolsos ni en la construcción, ni el campo y ni el comercio en referencia a las entidades que componen el Grupo de los Seis y que fueron las convocadas a la mesa de diálogo. Desde el trío que componen Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña tienen artillería pesada para dos sectores: "Los supermercados importan bajísimo y venden carísimo"; "las automotrices están vendiendo autos con sólo un 16% de componente nacional, cada vez armamos más y producimos menos", dispararon Daer y Schmid en Radio Mitre. Con las medidas de fuerza ya anunciadas (el paro del 7 y la no casual concentración frente al Ministerio de Producción y otra convocatoria para fin de ese mes), la CGT dice que le quiere poner un tope al deterioro laboral y no a las paritarias. Cuestionan el rumbo económico del Gobierno y la apertura indiscriminada de importaciones que afecta los puestos de trabajo y el tope de 18% que pretende poner el Gobierno a los docentes y empleados estatales porque, dicen los gremios, se basan en una inflación anual proyectada pero que ningún funcionario puede garantizaron proyecciones en base. 

 Con este contexto de fondo las paritarias docentes, en especial en la provincia de Buenos Aires donde las discusiones están muchísimo más complicadas que el año pasado, son un espejo donde no querrían mirarse los sectores privados, que se encaminan hacia una discusión salarial clave. Comercio inaugurará la ronda de diálogo en casi 15 días involucrando el salario de más de un millón de trabajadores. Ahí el Gobierno también se juega otro as. Es decir si los aumentos privados se cierran por encima de la inflación se estará apuntalando a un consumo que el año pasado se desplomó 4,7% el año pasado, el por desempeño en los últimos 10 años según las consultora CCR hubo traslados a segundas y terceras marcas. Es la postura que defienden economistas como Miguel Bein, ex asesor VIP del ex candidato FPV Daniel Scioli, quienes creen que es el consumo y no la inversión lo que motorizará el crecimiento económico este año. Los empresarios ya anticiparon que con las subas de tarifas les cambió la ecuación de costos nuevamente y trasladarán a precios. Todos los gremios ya tomaron nota prolijamente de esos dichos que desempolvarán próximamente en la mesa de negociación.

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