viernes, 10 de febrero de 2017

EL GOBIERNO NEGOCIA UN CONVENIO CLAVE CON EL BANCO MUNDIAL PARA DESTRABAR MILLONARIAS INVERSIONES EN ENERGÍAS RENOVABLES.


      Por Gastón Fenés/iProfesional.- El éxito de este rubro en Argentina se dio por un factor clave: la minimización del riesgo financiero. Los capitales externos ya dieron su voto de confianza programando el desembolso de u$s4.000 millones. Sin embargo, el macrismo necesita cerrar un acuerdo fundamental con ese organismo La Argentina tiene algunas experiencias anteriores en el lanzamiento de licitaciones para el desarrollo de energías renovables. Sin embargo, no fueron muy positivas. Tal es el caso del GENREN, lanzado en 2009, programa que sólo logró la construcción del 15% de los proyectos adjudicados debido a las complicaciones de los desarrolladores para acceder al financiamiento. El año pasado, Sebastián Kind, el subsecretario del área que dice tener contacto directo con el presidente Mauricio Macri, puso el eje en desarrollar mecanismos para que no se repitiera esta historia.
¿Cómo lo hizo? En principio, el esfuerzo se hizo visible en mejorar las condiciones de inversión, con importantes beneficios fiscales. Pero la decisión más importante fue el convenio que firmó el Gobierno con el Banco Mundial que garantiza el pago de la energía ante un incumplimiento de la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico (CAMMESA). Así, los impulsores de parques eólicos y solares tienen la certeza de que recibirán los dólares previstos en los contratos. Sin dudas, el hecho de que sea Cammesa quién deba afrontar los pagos, es la principal preocupación de los empresarios extranjeros. En parte, por eso hasta el momento no se terminaron de firmar todos contratos que se adjudicaron en la Ronda 1.0. ¿A qué se debe la demora? Además de cuestiones “burocráticas”, el punto es que el directorio del Banco Mundial todavía no aprobó formalmente el convenio con el Estado argentino. 


 Lo hará en marzo, por eso el Ministerio de Energía y Minería ya está planificando un encuentro para concluir el proceso, luego de conocer esta noticia que se da por descontada. Por lo visto, hasta que eso no ocurra, algunas pocas compañías no están dispuestas a poner el "gancho" en una inversión a 20 años. Incluso, luego que el Gobierno regularizara sus deudas en el plano internacional. Juan Diego Díaz, de la española Gammesa, consideró que el respaldo del organismo “ha activado el interés de la Comunidad Financiera Internacional en esta primera licitación” En tanto, según indican fuentes del sector, durante la primera semana de marzo, la Subsecretaría de Energías Renovables de la Nación estará rubricando los 6 contratos restantes de la Ronda 1 del Programa RenovAr. 

 Las empresas que esperan 

Las compañías que todavía no firmaron su contrato de venta de energía son: -Emesa, con su pequeño aprovechamiento hidroeléctrico de 1 MW, denominado "Canal Cacique Guaymallén – Salto 6", ubicado en la localidad de Luján de Cuyo, Mendoza. -El aserradero Pindó S.A, con su propuesta de biomasa forestal denominada "Pindó Eco", por 2 MW de potencia instalada, ubicada en Puerto Esperanza, Misiones. Y otros cuatro para explotar biogás: -"San Pedro Verde", en Santa Fe , por 1,4 MW; -"Yanquetruz", ubicado en San Luís, de 1,2 MW; -los proyectos cordobeses "Huinca Renancó", de 1,6 MW, y "Río Cuarto 1" de 2 MW. 

 El respaldo del FODER 

Por disposición de la Ley 27.191 se creó Fondo Fiduciario para el Desarrollo de las Energías Renovables (FODER) por un monto de 12.000 millones de pesos. Según la normativa, sus funciones son: a) Garantizar el pago por energía b) Financiar los instrumentos establecidos en la Ley N° 27.191 y garantizar el cobro de los mismos c) Garantizar y realizar el pago del precio de compra y/o venta de las centrales de generación d) Emitir valores representativos de deuda De acuerdo con fuentes oficiales, en medio de la convocatoria para firmar los contratos, el Gobierno transfirió $6.000 millones a esta cuenta, cumpliendo así lo estipulado por el Presupuesto Nacional. De este modo, las autoridades llevaron confianza a los mercados, ante las versiones confirmadas de desarrolladores que tienen en venta sus proyectos. Para los privados, sin dudas, es una buena noticia. Varios de los que juegan el partido consideraron que este anticipo podría permitir a último momento mejorar las condiciones de los préstamos con bancos internacionales. Sobre finales de 2016, se mostraron más reticentes a conceder las tasas prometidas durante el proceso de ofertas de las rondas de licitación 1 y 1.5. El Banco Mundial, por su parte, respaldará el FODER a través de una serie de garantías del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) por u$s500 millones. 

 El problema de la manta corta 

 El director ejecutivo del Clúster Eólico y de CIPIBIC, Rubén Fabrizio, planteó utilizar el fideicomiso para apalancar la utilización de insumos, partes y equipos en los parques eólicos y de energía solar que están a días de empezar su construcción. “Entendemos que hay que instrumentarlo para el financiamiento de la industria local; la ley lo prevé pero falta que se haga operativo”, planteó. El pedido surge a sabiendas que el grueso de los inversores apostó por tecnología importada y prácticamente las fábricas argentinas no tendrán movimiento este año. "En ningún país del mundo la industria nacional es competitiva inicialmente sin apoyo del Estado”, cuestionó.

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